El tema ambiental: recomendaciones para el nuevo gobierno

4
Shares
Decilo,

El tema ambiental: recomendaciones para el nuevo gobierno

El tema ambiental no se negocia, como si fuera una botija en el fondo del mar.   Todos los ciudadanos, todos los partidos políticos y candidatos a puestos públicos debemos de fusionar los esfuerzos para alcanzar las metas país que nos hemos propuesto para avanzar hacia el desarrollo sostenible desde hace más de 5 décadas.

Esa visión donde muchos de nosotros hemos aportado, integra los elementos ambientales pero también sociales y económicos para alcanzar el bienestar humano, incluyendo los vínculos con elementos culturales y de identidad tan importantes para la conservación de la biodiversidad.

No es fuera de un enfoque ecosistémico donde la conservación se integra al desarrollo y se logra avanzar el tan ansiado equilibrio entre las partes bajo una visión holística y técnicamente solida  necesaria para que Costa Rica continúe su camino hacia una política ambiental que trascienda en el tiempo.

Tal y como se ha planteado bajo el principio X de la Convención de Río, y recientemente ratificado por nuestro país en un Convenio de interés global pero índole regional, todos los sectores deberán de procurar alcanzar acuerdos que nos permitan avanzar sin entrar en un conflicto social y  abordando con seriedad los temas ambientales, pero siendo conscientes de las necesidades de bienestar humano y desarrollo.

¿Por qué no hablar entonces de una forma más sencilla?

¿Por qué seguimos como país firmando convenios y otros compromisos internacionales sin haber logrado consolidar los acuerdos previos?

¿Por qué seguimos tomando decisiones medulares para la conservación y el desarrollo bajo una visión del valle central, sin hacer un esfuerzo por comprender las realidades rurales y costeras de nuestro país?

¿Por qué no comprometerse a mejorar la condiciones de pobreza de las personas, como elemento fundamental para alcanzar la sostenibilidad ambiental?

¿Por qué no garantizar los derechos humanos relacionados con la información ambiental, el trabajo decente, la salud ambiental y turismo masivo y no sostenible?

¿Por qué no incluir, paralelo a las propuestas de mejorar los marcos urbanos y el cambio climático, el abordaje de los ejes relacionados a los valores y prioridades referentes a la equidad y la igualdad?

¿Por qué no volver a aspirar a un equilibrio que nos permita conservar nuestras áreas protegidas, sus áreas aledañas y los lugares donde viven comunidades humanas en estado de mayor vulnerabilidad social y ambiental, reconociendo los diferentes modelos de gobernanza?

El tema ambiental debe de salir de ser una “moda política, como discurso sin contenido técnico y con falta de visión práctica” para tratarse con una visión a mediano y largo plazo, sin liviandad, sin improvisación y con acuerdos entre todas las partes.  Claros de los sustentos técnicos que nos permiten integrar nuevas tecnologías, nuevas metodologías participativas, resolución de conflictos y nuevos marcos de manejo para abordar los retos ambientales.

No basta con cambiar RECOPE para hacerlo una institución para el siglo XXI; no basta con usar más la bicicleta en lugar de nuestro vehículo en el Valle Central; no basta con construir más vertical y menos horizontal, negarnos a las pesquerías sostenibles solo por preceptos ideológicos o hablar de los temas de transporte y energía.  Sí, todo lo anterior contribuye y podría generar algunos cambios, pero todo lo anterior requiere de un andamiaje complejo para mantenerse en pie de lucha hacia lo ambiental en un proceso continuo y de largo plazo que solucione los principales problemas.

La anterior administración (2014 – 2018), alcanzó avances en los temas de conservación con gente, bajo un enfoque de derechos humanos, también se logró que los temas ambientales se abordaran de forma interinstitucional y no tradicional, por ejemplo el trabajo del INAMU con mujeres molusqueras en las costas del Pacífico. Para unos quedó debiendo, para otros logra avanzar el país en temas que dejaban a muchos y muchas atrás.

El meollo del hoyo es, si los temas ambientales los podemos llevar a lo más profundo del análisis del desarrollo, si podemos ya, y de forma urgente,  retomar los elementos positivos y propositivos de una sociedad civil y un gobierno que tratan de buscar desde hace muchos años el sano equilibrio que hoy hace falta en nuestra casa común.

Se necesitan valores, unión, visión a futuro, traer la experiencia, trabajar con el mejor conocimiento científico y tradicional disponible  y reconocer las buenas prácticas y los errores. Necesitamos si, juventud, pero también experiencia. En los temas ambientales no hay buenos ni malos, hay una urgente necesidad de una visión común.

Vivienne Solís

Bióloga graduada de la Universidad de Costa Rica, con una maestría en Ecología de la Universidad de Lawrence, Kansas, EEUU.  

0no comment

Leave a Reply